A medida que
hemos ido evolucionando se ha generado un incremento en todas las áreas
(sociales, tecnológicas, culturales, económicas, etc.), lo que ha traído como
consecuencia el aumento poblacional en el desarrollo de los países, lo cual
implica un mayor agotamiento de recursos para satisfacer las necesidades de los
habitantes. Esto conduce a que se produzca gran cantidad de desechos puesto que
toda actividad genera algún residuo; el deber de los gobiernos bajo las
municipalidades esta en garantizar una gestión medioambiental que evite la
acumulación descontrolada de desperdicios. (Madariaga, 2013) Enuncia que: “Los productos cuyo uso puede ser desde solo unos instantes a uno muy
prolongado, pasan finalmente a ser residuos y como tales arrojados al ambiente”
(s.p), en esto implica la importancia de la sostenibilidad, cuyo término es
definido por la Comisión Mundial del Medio Ambiente (citado en Madariaga, 2013)
como: “Aquel que satisface las
necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones…”
(s.p). Entre las acciones específicas para la minimización de residuos está
el método de la incineración, el cual posee sus ventajas e inconvenientes, los
cuales serán expuestos en los siguientes apartados.
La problemática
de la acumulación de residuos y desechos recae en los ciudadanos quienes son
unos de los principales generadores de innumerables desperdicios que son
evidentes día a día en las calles de nuestra ciudad. En este orden de ideas, se
puede citar a (Sagan, 2000, pág. 36): “La causa de la miseria humana no suele ser
tanto la estupidez como la ignorancia, particularmente la ignorancia de
nosotros mismos”, en efecto somos víctimas de nuestro crimen, no razonamos
la consecuencia que puede tener el no pensar ¿A dónde irá ese objeto que estoy
desperdiciando? Siendo entonces la incineración unas de las opciones viables
para tratar este asunto.
(Castells,
2012, pág. 288)
Define la incineración como:
Proceso por el que se someten los materiales
sólidos y líquidos, sean residuales o no, a un régimen de temperaturas medias
(850-1200°C), por efecto de las reacciones de oxidación exotérmica de los
propios residuos y, si es preciso, de combustible aportado, en presencia de
exceso de oxígeno suficiente para que casi toda la fracción orgánica (99.99%)
presente pase a la forma gaseosa, los compuestos oxidables a esa temperatura se
hayan combinado con el oxígeno, y la fracción inorgánica se haya reducido a
escorias (vidrio, piedras, metales) y cenizas.
Tanto
la incineración como otros procesos de tratamiento de basuras a alta
temperatura son descritos como “tratamiento térmico”, desprendiéndose
simultáneamente una gran cantidad de calor que se puede aprovechar para la
producción de energía eléctrica mediante vapor, producción de vapor para su
venta directa, producción de agua caliente para la calefacción. Los procesos de
combustión se definen como oxidación rápida de la materia con desprendimiento
de calor, esta clase de oxidación es conocida como “oxidación térmica” que
trata de una oxidación (con gran exceso de aire) a alta temperatura. Si los
desechos son sólidos o líquidos se denomina incineración, cuyo objetivo es
conseguir la destrucción térmica de los compuestos orgánicos.

(Recio, 2001) Señala que: “La incineración de residuos requiere una
gran atención a nivel de dominio de las condiciones de combustión”, los
cuales se expusieron anteriormente. La dimensión mínima para que la instalación
de una incineradora de residuos con recuperación de energía salga adecuada, se
sitúa a partir de las 140-150 toneladas por día. Para la aplicación de este
sistema de tratamiento, es necesario que posean un poder calorífico de
aproximadamente 1400 kcal/kg, con el fin de asegurar la autocombustión, todo
depende del tipo de horno concebido para la aplicación de los distintos
parámetros de combustión. En algunos casos, cuando la dimensión del horno es de
pequeña capacidad, requiere de adición de combustible fósil al no poseer la
extensión necesaria para incinerar los residuos urbanos descargados en las
fosas de almacenamiento o vertederos.
La
composición de la basura es heterogénea e, igualmente, los desechos urbanos en
general; al aplicarles el proceso de combustión, pueden tener presencia de
átomos de cloro, carbono, entre otros, de los cuales se pueden producir
dioxinas o monóxidos de carbono. De hecho, esto es un defecto al realizarse una
combustión incompleta, puesto que algún defecto de oxígeno provocará la
generación de partículas inquemadas y productos incompletos de combustión. La
incineración de residuos fue con anterioridad una de las principales fuentes de
emisión de dioxinas, pero ante la adopción de medidas tecnológicas, hoy en día
se ha reducido. Esto demuestra que la incineración no trata solamente de la
quema de elementos, sino que puede ser un proceso altamente tecnificado
aplicando apropiadamente las técnicas necesarias para lograr un proceso bien
gestionado con menor emisión posible de elementos peligrosos.
El
proceso de incineración, como se ha mencionado anteriormente, posee sus
ventajas en cuanto a la disminución del volumen de los desechos urbanos,
generación de energía mediante vapor, administración segura de los residuos,
etc.; pero también este proceso genera otros problemas como la emisión de gases
tóxicos por la combustión incompleta de los residuos, e igualmente, la producción
de escorias que pueden contener elementos nocivos. (Recio, 2001) Enuncia las ventajas
e inconvenientes de este proceso de la siguiente manera:
o Recuperar
la energía térmica contenida en las basuras, obteniendo vapor y/o electricidad
o Reciclar
del orden del 20% de los materiales quemados (escorias)
o Importante
disminución del volumen de basuras (90%)
o Importante
reducción del peso de las basuras (75%)
o Costes
operacionales moderados o bajos en el caso de incinerar con recuperación de
energía
o Limitada
utilización de terrenos
o Pueden
tratar cualquier tipo de residuos si su poder calorífico es adecuado
o Permite
el reciclaje de los materiales férricos contenidos en las basuras
o Permite
la reutilización de las escorias como material en la construcción de carreteras
Como inconvenientes se pueden presentar:
o No
supone un sistema de disposición total, precisa un acondicionamiento para las
escorias (si no son recicladas) y especialmente para las cenizas sólidos de
depuración
o Alta
inversión económica inicial
o Costes
operacionales elevados en el caso de incinerar sin recuperación de energía
o Exposición
a paros y averías
o Limitada
flexibilidad para adaptarse a variaciones estacionales de la generación de
residuos, o necesidad de un sobredimensionamiento
o Necesita
de sistemas de control y prevención para los gases de combustión
o Limitada
aceptación pública
En síntesis, la incineración es un
tema de alto nivel sobre cómo tratar los residuos sólidos aplicando las
técnicas adecuadas, siendo un proceso que al realizarlo puede traer tanto
beneficios como desventajas, pero que su principal finalidad está en deshacerse
efectivamente de los desperdicios generados en centros urbanos. Cabe destacar
que ningún proceso o método es totalmente perfecto, así como lo describe (Sagan,
2000, pág. 38)
“…La certeza absoluta siempre se nos
escapará.” Además “…margen de error:
un recordatorio discreto pero insistente de que ningún conocimiento es completo
o perfecto”. Estos errores pueden ser corregibles, por lo tanto esta clase
de métodos como la incineración continúa mejorando y ampliando su capacidad y
aplicación partiendo de la corrección de aquellos errores y así conducirlo a
una mayor calidad.
Bibliografía
Castells, X. E. (2012). Tratamiento y valorización
energética de residuos. Sistemas de tratamiento térmico: la incineración.
Madrid: Ediciones Diaz de Santos.
Madariaga, F. J.
(2013). Ecoeficiencia: propuesta de diseño para el mejoramiento ambiental.
Guadalajara: Editorial Universitaria.
Recio, J. M. (29 de
Julio de 2001). La incineracion de residuos: ¿es una alternativa?
Obtenido de Medi Ambient. Catedrático de Ingeniería Ambiental Universidad
Politécnica de Cataluña (UPC):
http://www.gencat.cat/mediamb/revista/rev29-4-c.htm
Sagan, C. (2000). El
mundo y sus demonios. Barcelona: Editorial Planeta S,A.